OAR A Coruña 33 — BM Alcobendas 31
En una de esas noches que se graban a fuego en la memoria de la afición, el OAR A Coruña logró una remontada histórica ante el BM Alcobendas (33-31) y volvió a encender el Palacio de los Deportes con un final de partido sencillamente épico.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los gallegos. Alcobendas salió con todo y se puso rápidamente 2-6 en el marcador. El OAR, desconectado, sin ritmo y sin ideas claras en ataque, sufría cada transición del rival. Solo el empuje de su público mantenía la fe encendida. Al descanso, el resultado era contundente: 12-17 para los madrileños.
Pero la segunda parte fue otro partido.
Con el capitán Iván Pedreira liderando la reacción y el joven portero Santi Lamas convirtiéndose en héroe bajo palos (incluidas dos paradas de penalti consecutivas), el OAR se enchufó. En solo ocho minutos igualaron el marcador con un parcial de 7-0 que hizo temblar las gradas.
A falta de cinco minutos, el partido era un pulso a vida o muerte. El técnico gallego apostó por una defensa abierta al borde del riesgo total, y funcionó. Robos, velocidad y efectividad en los metros finales. La afición en pie. Coruñeses y madrileños intercambiaban goles hasta que, a 43 segundos del final, Manu Castro rompió el empate con un lanzamiento desde nueve metros que hizo estallar el pabellón.
La última posesión de Alcobendas se perdió en una defensa heroica, y el pitido final fue un estallido.
Victoria de carácter. Victoria de equipo. Victoria de Galicia.




